Rusia ha decidido marcar un nuevo rumbo en la industria automotriz con la llegada de Tenet, su flamante marca de vehículos. En un momento en que las sanciones internacionales han dejado un vacío significativo en el sector automotor, el gobierno ruso busca propiciar una automotriz que fomente la autosuficiencia tecnológica del país. Pero surge una pregunta importante: ¿es realmente una marca innovadora o simplemente un resurgimiento de lo que Volkswagen dejó atrás?
El camino hacia el éxito no será sencillo. Aunque Tenet pretende destacar con una gama de modelos tanto de combustión como eléctricos, su estrategia se basa en gran medida en la infraestructura que dejó Volkswagen y en la tecnología proporcionada por Chery Auto en China. ¿Logrará Rusia establecer una marca de autos competitiva sin depender de Occidente?

Tenet: un plan sostenido por el gobierno ruso
El nacimiento de Tenet no es un hecho fortuito. Es parte de un plan estratégico diseñado para disminuir la dependencia de marcas extranjeras, especialmente de aquellas europeas y japonesas que se retiraron del mercado ruso tras el inicio del conflicto en Ucrania.
El gobierno de Vladimir Putin ha asignado recursos significativos para asegurar el éxito de esta nueva marca, incluyendo incentivos fiscales, financiamiento y apoyo de empresas tecnológicas locales. Sin embargo, lo que realmente define a Tenet es que no se trata de una historia de innovación pura, sino más bien de un renacer industrial con vínculos directos al Grupo Volkswagen.
El papel de AGR Automotive Group en la gestación de Tenet
Para comprender la esencia de Tenet, es fundamental mencionar a AGR Automotive Group, la entidad que asumió el control de las operaciones del Grupo Volkswagen en Rusia tras su salida en 2023. Todas las instalaciones, tecnologías y plataformas de la automotriz alemana ahora están bajo el control del gobierno ruso, que las emplea para dar vida a su nueva marca.
En este sentido, Tenet no comienza desde cero, sino que se beneficia de la infraestructura que Volkswagen dejó atrás. Aun así, la tecnología de los modelos alemanes por sí sola no es suficiente, lo que lleva a China a convertirse en su socio estratégico principal.

Chery Auto: un aliado fundamental para Tenet
Aunque el mensaje oficial de Tenet destaca la búsqueda de independencia tecnológica, la realidad es que no cuenta con la capacidad para desarrollar modelos autónomos sin colaboración externa. En este contexto, Chery Auto, el gigante automotriz de China, desempeña un rol clave en la evolución de la marca.
Modelos inspirados en vehículos chinos
Una clara muestra de esta colaboración es el primer teaser presentado por Tenet, donde, a pesar de las sombras, se puede distinguir la silueta de un Chery Tiggo 7 ProMax. Esto indica que los primeros modelos de Tenet serán, en esencia, adaptaciones de autos chinos con una identidad renovada.
China ha seguido una estrategia similar con otras marcas emergentes, como Omoda, Jaeco y Ebro, facilitando el acceso a tecnología consolidada sin la necesidad de realizar costosas investigaciones y desarrollos desde cero.
Producción en la antigua planta de Volkswagen en Kaluga
Para iniciar la producción de sus vehículos, Tenet utilizará las instalaciones de lo que fue el Grupo Volkswagen en Kaluga, una de las fábricas automotrices más avanzadas de Rusia.
Los planes de producción contemplan 110,000 unidades anuales, con los primeros modelos programados para el lanzamiento a lo largo de 2025. Este enfoque permitirá a la marca aprovechar la infraestructura preexistente y minimizar los costos iniciales.

¿Qué tipo de vehículos fabricará Tenet?
Tenet se propone ofrecer una diversa gama de modelos, que abarcará desde autos de combustión interna hasta vehículos híbridos y eléctricos.
Las primeras unidades estarán centradas en:
- Vehículos urbanos y familiares, diseñados con tecnología adaptada a las condiciones rusas.
- SUVs y crossovers, que son un segmento en crecimiento en el mercado local.
- Modelos eléctricos e híbridos, aunque con tecnología china como base.
El mercado ruso no presenta un desarrollo tan avanzado en movilidad eléctrica como Europa o China, por lo que el enfoque inicial de Tenet será establecerse en modelos de combustión antes de expandirse al sector de los autos eléctricos.
Desafíos y retos que enfrenta Tenet
A pesar del sólido respaldo gubernamental y la infraestructura heredada, Tenet se enfrenta a importantes desafíos en su camino hacia la consolidación:
- Dependencia de tecnología externa: sin la capacidad de desarrollar motores, baterías o plataformas de manera independiente, dependerá de socios como Chery.
- Competencia con marcas chinas: aunque Rusia anhela independencia, marcas como Geely, Chery y Haval ya tienen una fuerte presencia en el mercado local, lo que podría complicar la expansión de Tenet.
- Consecuencias de las sanciones internacionales: las restricciones comerciales limitan el acceso a tecnología y componentes clave.
- Reacción del consumidor: los compradores rusos han mostrado preferencia por modelos consolidados de fabricantes extranjeros, lo que podría obstaculizar la aceptación de una nueva marca local.

El porvenir de Tenet: ¿éxito o una marca más en el mercado?
La iniciativa de Rusia con Tenet es ambiciosa, pero su éxito dependerá de diversos factores. Aunque cuenta con el apoyo gubernamental, una infraestructura industrial robusta y acceso a tecnología china, aún queda por determinar si podrá competir en igualdad de condiciones con marcas ya consolidadas.
En un escenario optimista, Tenet podría posicionarse como una opción confiable dentro del mercado ruso, satisfaciendo la demanda interna y explorando oportunidades de exportación a países aliados. En el peor de los casos, podría convertirse en un proyecto con dependencia tecnológica externa, careciendo de una verdadera identidad propia.
Por el momento, los ojos de la industria automotriz están puestos en Tenet y en su evolución en los próximos años. ¿Se convertirá en la nueva potencia automotriz de Rusia o será solo una marca más en tiempos de incertidumbre?